El Trastorno Obsesivo Compulsivo

Todos, en alguna ocasión, hemos tenido una preocupación a la que le hemos dado muchas vueltas durante unos días y que desaparece una vez solucionado el problema. Podríamos decir que éstas son obsesiones normales.

Sin embargo, hay otro tipo de ideas, pensamientos, imágenes o impulsos  mucho más persistentes y que generan una gran ansiedad. Estas ideas obsesivas son las que se dan en el trastorno obsesivo compulsivo, (T.O.C.) y consisten en una serie de ideas repetitivas que producen un intenso malestar, (obsesión), para reducir ese malestar, la persona lleva a cabo una conducta o un ritual (compulsión). La persona que padece este trastorno, puede ver esas ideas como si no le pertenecieran, por ejemplo, en el caso de que la obsesión sea el que en algún momento pueda hacerle daño a un ser querido, puesto que la realidad es que no es su deseo hacerlo. Pueden verlas incluso como ideas absurdas, como por ejemplo, creer que puede ocurrirle algo horrible si las cosas en su casa no están ordenadas de una manera determinada, a pesar de ello, no pueden evitar llevar a cabo esa conducta que les alivia momentáneamente.

Todos hemos tenido alguna vez ideas absurdas porque nuestra mente no para nunca de generar ideas y no todas son lógicas, la diferencia está en que si nos llega a preocupar esa idea, lo hace sólo unos instantes y luego la desechamos. En el caso de un T.O.C. la persona no puede dejar de pensar en esa idea, no es capaz de diferenciar qué ideas debe descartar y cuáles considerar como buenas. De manera que, esas obsesiones se van haciendo cada vez más fuertes, más recurrentes y generando cada vez más ansiedad.

controlar las obsesiones¿Cómo controlar las Obsesiones?

Nuestra mente no deja nunca de generar ideas y pensamientos, está constantemente enlazando un pensamiento con otro, podríamos decir que ese es su trabajo. El nuestro, con relación a esto, es elegir qué ideas nos son válidas y cuáles no, a qué ideas debemos prestar atención y cuáles debemos deshechar. Y… cuáles son las “no válidas”? Las que no nos sirven, las que no debemos atender, son las que nos producen algún malestar y que, por supuesto, no se correspondan con una realidad clara.

Si alguna de estas ideas que te producen intranquilidad, no eres capaz de “apartarla” de tu mente en el mismo momento en que aparece, podrías hacer alguna de estas cosas:

  • Intenta relajarte. Un mal pensamiento nos genera ansiedad, debemos tomarnos un momento para relajarnos, al mismo tiempo que sustituimos esa idea por otra que nos resulte más agradable. Nosotros podemos elegir a qué idea le prestamos atención.
  • Haz alguna actividad que te guste. Hacer ejercicio físico, leer un libro, escuchar música,… cualquier actividad que nos distraiga , nos mantiene la mente ocupada en otras cosas y nos ayuda a que desaparezcan esas ideas molestas.
  • Sé realista. Si quieres, escribe en un papel ese pensamiento, qué probabilidad de realidad crees que tiene? Dale un porcentaje, si consigues hacerlo con objetividad, es muy posible que el porcentaje sea muy bajo y por tanto, no merece la pena prestarle atención.
  • Utiliza el “aquí y ahora”. Concéntrate en el momento presente, en tu postura corporal, en tus movimientos, en tus sensaciones de frío o de calor, en lo que oyes, en lo que hueles, en lo que ves…. En resumen, centra tu atención en el instante actual, haciendo esto, tu mente no tendrá tiempo para pensar en otra cosa.

Cualquiera de estas herramientas puede ayudarte a eliminar ideas molestas, pero, si ninguna de ellas te sirve, o bien, hay una conducta tras esa idea que no puedes evitar hacer, lo mejor es que consultes con un profesional.

Rosa Armas. Colegiada T-1670

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