Una de las habilidades básicas y centrales de la identificación, expresión y regulación emocional es esa capacidad que tenemos los seres humanos de ponernos en el lugar de las personas a quienes dedicamos tiempo en escucharlas. Esta capacidad es lo que engloba el término empatía. ¿Lo habéis escuchado?

la empatía

Características de las personas con empatía

La pregunta que os haréis, será: ¿Qué implica que una persona se considere empática? La persona que utiliza la empatía como herramienta implica que esa persona es capaz de ponerse en el marco de acción de otra persona; en observar las emociones que le generan desde su marco conceptual, y en comprenderla teniendo como referencia el marco de referencia de la otra persona. Esto es, ponerse en los zapatos del otro.

Si no ha quedado aún claro, me refiero a que la persona que se considere empática conviene que escuche; observe las reacciones corporales de la otra persona, y se ponga en el lugar del otro. De tal manera que logre percibir como percibe la otra persona aquello que quiera comentar o expresar.

Las personas con empatía identifican de la mejor manera posible las emociones y sentimientos que se generan en la otra persona, sin juzgarla ni caer en el consejo fácil ni en sugerir; y usando como referencia su punto de vista, en el sentido más amplio de la palabra, para poderle llegar a entender.

Algunos autores (por ejemplo Marshall B. Rosenberg, 2006) comentan que para ser verdaderamente empático, conviene escuchar y comprender a los otros desde la presencia de uno mismo, en el presente. “Estar presente” de manera consciente, y vaciarse entregando todo el ser a entender a la otra persona que tenemos presente; dedicándole el tiempo necesario para conversar con él, y que pueda sentirse comprendido y arropado.

¿Por qué es importante la empatía?

Nosotros, sin llegar a tal afirmación tan respetable de una eminencia como es este autor, sí nos gustaría subrayar o indicar que la empatía es indispensable, o al menos es muy importante.

Es importante para tener unas relaciones de calidad con terceras personas; desarrollar unas relaciones más respetuosas y saludables con las amistades, los compañeros y compañeras de trabajo.

Es especialmente importante aplicar la empatía con los familiares más cercanos como son los padres, hermanos y pareja. Desde la empatía vemos que en cualquier ámbito de la vida diaria, podemos generar relaciones más saludables con terceros.

De algún modo, la empatía también nos ofrece la oportunidad de conocernos más a nosotros mismos. Esto se debe a que requiere de un conocimiento emocional básico y del vocabulario emocional; generado mediante ese conocimiento de nuestras reacciones a nivel emocional en diversas situaciones. Esto nos lleva a reconocer mejor las emociones en los demás; y a usar este conocimiento para poder hablar con los demás, poniéndonos en el lugar del otro.

Sabiendo esto, y todo lo que se sabe sobre la empatía, os animo a empezar por usar en vuestras conversaciones la empatía y veréis como mejoráis la relación con los demás.

Deseo que este post os haya sido u os sea útil y espero vuestros comentarios.

 

Hugo Toribio del Olmo

Psicólogo, Nº Colegiado: M-23256

Gabinete de Psicología “Hugo Toribio” Cs-11972

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