Se pasa muy mal rato, ¿verdad? Seguro que tú también lo has vivido. Ese momento en el que, una persona a la que quieres, ha perdido a un ser querido y tú… no sabes ni qué decirle.

Es muy habitual que ocurra esto; que no sepamos cómo actuar ni qué decirle a un ser querido que está pasando por un periodo de duelo. Debemos tener claro que, no podremos quitarle el dolor que siente por la pérdida, pero, sí podemos demostrarle que nos importa su sufrimiento y que estaremos junto a él o ella para acompañarle en el proceso, siempre que nos necesite.

La muerte de un ser querido es una de las experiencias más difíciles de la vida, pero, a pesar de ello, con el tiempo suficiente, siempre terminamos por adaptarnos a la situación de pérdida.

Eso sí, sólo nos curamos del dolor cuando lo sentimos plenamente. Por tanto, debemos entender y respetar el dolor de la persona que vive su duelo.

Si no sabemos muy bien qué decirle, darle un abrazo con todo el cariño que le tenemos, puede ser más que suficiente en ese momento.

duelo de un familiar

¿Que decir en casos de familiares en duelo?

Es evidente que, cualquier cosa que digamos, lo hacemos con nuestra mejor intención; y no es otra más que, intentar animar a una persona que queremos y que lo está pasando mal.

Pero, no es el momento de animarle; no es el momento de consolarle, es sólo el momento de acompañarle. Cada persona vivirá el duelo de una manera diferente y, cada uno necesitará un tiempo para superarlo.

Por este motivo, porque no es el momento de animarle, es por lo que hay expresiones que aun cuando se utilizan con frecuencia, es mejor que no utilicemos. La mayoría de ellas, por una parte, no le van a servir para nada; y por la otra, le van a generar un conflicto entre lo que está sintiendo y lo que le dicen que debe sentir.

Te pongo algunos ejemplos de lo que es mejor no decir; para que si te encuentras en esa situación, no pases por ese momento incómodo de pensar en qué decir.

No debemos utilizar la expresión “no llores”. ¡Pero a ver… cómo no va a llorar! Llorar es la mejor manera de curar la emoción de tristeza. Así que, que llore lo que le apetezca, lo que quiera, lo que necesite.

No es conveniente tampoco, dirigir lo que debe sentir o lo que debe hacer. Así que, evita decirle cosas como, “no pienses más en eso”, “hazlo por tus hijos”, “tienes que mirar hacia adelante”, “la vida sigue”.

Todas estas expresiones, que sabemos que se dicen con la mejor intención, no sólo no le servirán para nada, sino que pueden generarle una gran ansiedad; ya que son totalmente contrarias a lo que siente y piensa en ese momento.  Además de eso, le quitan importancia al dolor que está sintiendo; más que respetarlo y comprenderlo.

El duelo se vive distinto

Como decía antes, cada persona vive el duelo de manera diferente, va a depender de la personalidad de cada uno, del vínculo que tuviera con la persona que ha fallecido, etc. Por ese motivo, tampoco es adecuada la expresión, “sé como te sientes”. Y no es adecuada porque no; no sabemos cómo se siente. No tenemos ni idea.  En su lugar, es más adecuada una expresión como, por ejemplo, “entiendo que estés muy triste”.

El periodo de duelo puede durar una media de entre seis y doce meses, pero, algunas personas necesitarán algo más y otras se recuperarán en algo menos. Cada persona es diferente y cada uno necesitará su tiempo para adaptarse a la nueva situación.

Por tanto, si alguien muy cercano a ti está viviendo un duelo, concédele su tiempo, el que necesite. No tengas prisa porque lo supere; recuerda que él o ella son los primeros interesados en sentirse bien. Pero la adaptación a una pérdida requiere algún tiempo que debes respetar.

Insisto en que, aunque nuestra intención es siempre buena, es la persona en duelo quien debe decidir qué cantidad de actividades quiere hacer. De hecho, mantenerla ocupada mucho tiempo para que “se distraiga”, no facilita en nada su proceso de duelo. Por el contrario, distraerla de él, puede alargarlo durante más tiempo.

En resumen, si tienes a un ser querido que está pasando por un duelo y no sabes qué decirle; sólo dale un abrazo y dile que estarás ahí siempre que te necesite.

Rosa Armas. Colegiada T-1670

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