A veces, llega un momento en nuestra vida en que, algunas situaciones; o mejor dicho, las emociones y sentimientos que nos provocan algunas situaciones, nos desbordan. No  sabemos cómo gestionarlas y necesitamos pedir ayuda. Las personas de nuestro entorno nos dicen que vayamos a un psicólogo; pero, no es tan fácil decidirse. Por vergüenza, por miedo o por creer que lo que nos pasa no es para tanto.

¿Es hora de consultar a un psicólogo?¿Es hora de consultar a un psicólogo?

No hay una regla exacta sobre cuándo debemos acudir a un psicólogo. Entre otras cosas, porque una situación, emoción o conducta, puede afectar a la vida diaria de unas personas; pero no a la de otras, que puedan tener más recursos o simplemente otra manera de interpretarlo.

Muchas veces, el problema no es algo que nos haga sentir miedo o inseguridad; sino la sensación de que no tenemos habilidades o recursos para afrontarlo.

Síntomas de que puedes necesitar un psicólogo

Existen algunos síntomas que pueden ayudarte a decidir si necesitas ayuda psicológica. Pero no la aparición de alguno de ellos de manera puntual; un día concreto en que estamos más cansados o más tristes. Debes tomar acción cuando esos síntomas se mantengan varios días consecutivos. En ese caso, debe encenderse la alerta de que algo no va bien.

Estos síntomas podrían ser por ejemplo: sensación persistente de tristeza, problemas para concentrarte, ansiedad, problemas de sueño, inquietud, irritabilidad inusual, apatía excesiva, miedo ante cosas que antes hacías sin problema, obsesión por la limpieza, etc…

Debemos acudir al psicólogo cuando identificamos que hay algo que interfiere en nuestra vida cotidiana; y la llena de sensaciones negativas y malestar. La mayoría de las veces creemos que sólo necesitamos darle tiempo al tiempo; pero, gran parte de esas veces, el paso del tiempo sólo consigue agravar el problema. Además, lo que conseguimos dejando que pase el tiempo, es pasarlo mal durante más días.

EL psicólogo es un profesional que te puede ayudar

Cuando vas a la consulta de un psicólogo, no vas a sentarte delante de un juez que te declarará culpable o inocente. Pero tampoco es alguien que te dará un consejo ante una decisión que tengas que tomar; para eso están los amigos y las decisiones debes tomarlas tu.

Un psicólogo no es un juez ni un amigo; es un profesional de la salud mental que te va a proporcionar herramientas para conseguir una mayor estabilidad en general. Un psicólogo puede enseñarnos a gestionar las emociones que nos superan; o a enfrentarnos a los miedos irracionales que nos limitan la vida cotidiana.

Si tuvieras una caída y te doliera una pierna, lo más probable es que acudieras a un traumatólogo; no esperarías a que se curara sola. Pues bien, tampoco dejes pasar el hablar con un psicólogo si crees que algo va mal. Eso, al fin y al cabo, es sufrir inútilmente.

La frase, “yo no estoy loco”, es una idea muy generalizada y antigua que impide a muchas personas pedir ayuda a un psicólogo y que no tiene ningún fundamento. No es necesario estar loco para pedir ayuda; sólo hace falta sentirse mal y no saber muy bien por qué.

Recuerda que, nuestro código deontológico nos obliga a mantener el secreto profesional. Por tanto, sabes que puedes hablar sobre lo que piensas, sobre lo que sientes o sobre lo que temes con toda tranquilidad; porque, la información que le des a un psicólogo será totalmente confidencial.

Por último y debido al gran intrusismo profesional detectado últimamente; si decides consultar con un psicólogo, pero tienes alguna duda, estás en tu derecho de pedirle sus credenciales. Puedes asegurarte de que tiene un número de colegiado simplemente pidiéndole que te lo proporcione, ese número puedes comprobar que se corresponde con ese profesional, consultándolo en el Colegio de Psicología de tu ciudad.

 

Rosa Armas.

Colegiada T-1670

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