relaciones tóxicas

¿Qué es una relación tóxica?

Las relaciones tóxicas son aquellas que nos hacen sentir mal, alteran nuestra vida de una manera que no conseguimos controlar o las que destruyen nuestra forma de ser. Son relaciones que nos hacen infelices pero que, a pesar de ello, nos resulta muy difícil abandonar.

Lo más frecuente en este tipo de relaciones es que, una de las partes sea muy dominante, que haya manipulación, chantaje, mentiras,… Se suele creer que este tipo de relación sólo existe en la pareja, pero también pueden darse con un familiar o con amistades.

Signos de una relación tóxica.

Existen muchos signos que nos indican que mantenemos una relación tóxica, alguno de ellos son los siguientes:

Cuando somos criticados constantemente por cómo hacemos las cosas o por cómo somos. Además de esto, esa persona nos recuerda, de una manera autoritaria, cómo debemos comportarnos. Dicho de otra forma, cuando la otra persona, hace lo posible por cambiarnos a su antojo. Una relación sana está basada en el respeto y la aceptación mutua.

Cuando nos hace responsables de cualquier cosa que le ocurra. En este caso, simplemente, no es posible que tú tengas la culpa de todos sus males.

Cuando sientes que la otra persona tiene poder sobre ti, más del que tienes tú sobre ti misma/o y además sientes que no puedes hacer nada por cambiar eso. Recuerda que nadie tiene poder sobre ti si tú no se lo das.

Cuando hace lo posible para no dejarte crecer en el terreno profesional. Es una forma muy buena de mantenerte bajo su control.

Cuando justificas todo lo que hace pero, sobre todo, lo que te dice, como por ejemplo las críticas, los insultos o las humillaciones.

Cuando te manipula, por ejemplo reinterpretando  tus palabras para darles la vuelta de acuerdo con lo que más le conviene, o bien para utilizarlas en tu contra.

Cuando prefieres no decirle lo que te molesta por miedo a que se enfade.

Con todos estos datos, podrías verificar perfectamente si tienes una relación tóxica. Si no hay libertad y bienestar en ambas partes, se trata, sin duda, de una relación poco sana. Sin embargo, lo más complicado no es detectarla, lo realmente difícil es alejarte de una relación así. Para empezar, podrías preguntarte si es eso lo que quieres y lo que te mereces.

Rosa Armas. Colegiada T-1670

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