De la misma forma en que los padres vacunan a sus hijos contra algunas enfermedades; también se les puede vacunar contra una enfermedad tan grave como es el consumo de drogas.

A la mayoría de los padres se les hace muy difícil hablar sobre el tema de las drogas con sus hijos. Pero, yo diría que es más necesario que difícil; por las nefastas consecuencias que puede tener para la salud el consumo de drogas.

La mejor manera de vacunarles contra las drogas es, dándoles información sobre las consecuencias que puede tener su consumo. Para esto, por supuesto, es necesario que tú mismo tengas toda esa información; y ésta no es tan difícil de obtener.

A través de algunas páginas buenas en Internet o de un libro sobre este tema, puedes obtener toda la información que necesites.

Obtener la información sobre las drogas en casaObtener la información sobre las drogas en casa

Cuando los niños no tienen la confianza suficiente como para hablar con sus padres de cualquier tema que les preocupe o les interese, lo más probable es que busquen la información que quieren en otra parte, casi siempre en los amigos. Y esa otra parte, puede ser que no sea la más adecuada,;simplemente porque la que tengan tampoco sea correcta.

Se sabe que los niños que no tienen los suficientes datos acerca de las posibles consecuencias de consumir drogas, tienen un mayor riesgo de acercarse y experimentar con ellas. Lo desconocido siempre puede despertar la curiosidad; por eso es tan importante que tengan información. Porque de esta forma, ya no será algo tan desconocido.

Los padres que se han preocupado por informarse sobre el tema de las drogas, pueden  ayudar a corregir cualquier idea que los niños hayan escuchado en la calle y que sea errónea.

Aprovechar las oportunidades para hablar sobre el tema

Hablar por ejemplo con un adolescente sobre drogas, puede ser más fácil de lo que crees. Alusiones a ellas, al tabaco o al alcohol se hacen continuamente en televisión; en películas e incluso en anuncios publicitarios.  Así como las noticias sobre el uso de esteroides por algunos deportistas; puedes aprovechar ese momento en que aparece el tema para comentarlo con tu hijo.

Cualquier momento de la vida diaria puede ser perfecto para aprovecharlo; y hablar con tu hijo de este o cualquier otro tema de importancia. Por ejemplo; ver en una imagen cualquiera una persona que está fumando, se puede aprovechar para hablar del tabaquismo; y de ahí derivar la conversación al uso de otras drogas y del daño que pueden provocar.

Puedes empezar preguntándole a tu hijo, de manera directa, qué opina del consumo de las drogas. Recuerda que tú eres su modelo a seguir; por lo general, los padres son la mayor influencia y en quien más se fijan los hijos. Por tanto, tu opinión será importante para él porque le servirá como una buena referencia.

Hacer una pregunta directa sobre un tema concreto, puede hacer que el niño dé su opinión sin más. Pero aún cuando no surja un debate sobre el asunto, el niño se puede quedar con tu opinión; que por supuesto le servirá y pensará sobre ello.

No emitir juicios de valor

Es conveniente que le hagas una pregunta abierta y que no emitas un juicio de valor. Al ser una pregunta abierta, el niño tendrá la oportunidad de expresar su opinión de manera sincera. Por ejemplo, no es lo mismo preguntar, “¿te parece bien que la gente consuma drogas?”, que preguntar, “qué opinas del consumo de drogas?”.

En el primer caso, casi seguro que el niño diría que no, en el segundo caso, diría qué es lo que opina. Si con la pregunta, haces un juicio de valor, estarás condicionando su respuesta a lo que tú has insinuado.

También es necesario, que tu hijo conozca, de manera clara, cuál es tu opinión y tu postura ante el consumo de sustancias. Dísela, porque para él es importante conocerla.

Es importante que el niño perciba que se le está escuchando con atención y que puede preguntar todo lo que quiera saber.

No esperar demasiado para hablarles sobre las drogas

No hace falta que sea un adolescente para hablarle de drogas, puedes empezar a hacerlo desde que es pequeño. De hecho, es mejor que tenga la información antes de que le surja la oportunidad de tontear con las drogas; así, será mucho más probable que diga “no”, si alguien se las ofrece. Y así, evitarás a tu hijo el tener que pasar por el difícil proceso de salir de una adicción a futuro.

Por ejemplo, en un niño más pequeño que un adolescente; a la hora de administrarle un medicamento, se le puede hablar sobre lo conveniente de usar los fármacos de manera responsable. Es decir, sólo cuando sean necesarios y cuando sea un médico quien los haya prescrito.

Mantén un tono de voz normal y calmado, no hace falta exagerar nada ni regañar a nadie, sólo es una conversación sobre qué opinan ambos de un tema. Tampoco hace falta infundirle excesivo miedo, pero sí que tenga una información realista. Todos, hasta los niños y adolescentes, sabemos que el tema de las drogas es un tema muy delicado. Así que, hablar con tu hijo acerca de ello con normalidad y sobre todo escuchar lo que él opine, le dará la confianza suficiente como para preguntarte cualquier duda que pudiera tener en el futuro.

Por último, educa a tu hijo para que tenga opiniones propias, para no dejarse influir y para que no le importe la opinión de sus amigos si él dice “no”. Además, debe aprender que, todo lo que haga, o lo que no haga, tendrá unas consecuencias que va a tener que asumir.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670

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