¿Cuál es  la mejor manera de comunicarle a alguien que algo de lo que hizo nos ha molestado? ¿Cuál es la forma más adecuada de expresar nuestra molestia; llegar a un acuerdo con esa persona y, al mismo tiempo no crear un conflicto?

En la convivencia del día a día con nuestra gente más cercana, e incluso con la gente no tan cercana; como pueden ser nuestros amigos o nuestros compañeros de trabajo, pueden surgir roces, malos entendidos o incomodidades.

Las personas con las que nos relacionamos en cualquier forma, pueden hacer o decir cosas que nos pueden molestar. O que pueden hacernos daño. En definitiva, pueden crearnos cierto malestar.

Ese tipo de situaciones son bastante normales; ya que todos no somos iguales, ni todos tenemos el mismo nivel de sensibilidad. Ni tampoco todos le damos importancia a las mismas cosas. Una expresión o una conducta que, para ti pueda ser muy molesta, es posible que para otra persona sea algo muy normal…con lo que nadie habría de molestarse.

La necesidad de expresar tus molestias

La necesidad de expresar tus molestias

Cuando nos ocurre algo parecido a lo que estoy contando, lo más adecuado y sano es hacerle saber a esa persona qué es lo que nos ha molestado.

Es adecuado; porque si no lo decimos, esa situación molesta podría repetirse. Teniendo en cuenta que los demás no son adivinos y por lo tanto, no pueden saber cuáles son nuestros sentimientos ni qué cosas nos molestan.

Digamos que hasta aquí, no estoy diciendo nada nuevo. Todos podemos tener esto muy claro. Sin embargo, lo mas importante son los beneficios de expresar nuestras molestias; y por otro lado cuál es la mejor manera de decirlo a la otra persona.

Beneficios de expresar tu molestia

Voy a empezar por uno de los beneficios que tiene bastante peso: decir a alguien que algo nos ha molestado, nos convierte en personas libres. Libres para poder expresar precisamente eso, lo que nos molesta, lo que nos incomoda. Si no lo hacemos, tendremos que tragarnos la molestia, aguantarnos, sentir rabia, malestar,.. y no sólo esa vez que nos ha molestado, sino todas las que vengan después.

Convertirnos en personas libres, sin duda, hace que seamos personas más felices, que no es poco. Felices porque, seremos capaces de negociar con las personas de nuestro entorno y de esta forma, evitarnos muchas rabietas, enfados y malos humores. Ser felices, nos ayudará sin duda a dormir mejor. De lo contrario, y como decía antes, nos tocará aguantar el malestar.

Expresar tranquilamente y de buenas maneras lo que pensamos, opinamos o nos molesta, hará que las personas de nuestro entorno se comporten con nosotros de la misma manera. De esta forma, nos verán como una persona con las que pueden hablar; y que también respetará sus opiniones. Por el contrario: si nunca expresamos lo que pensamos, desde fuera se nos verá como personas muy reservadas. Y eso no suele inspirar confianza.

Expresarse mejora las relaciones

Además, decir lo que nos molesta, nos ayudará a mantener relaciones personales más sanas y sinceras, puesto que, la gente con la que nos relacionamos, terminará conociéndonos y al mismo tiempo, entendiéndonos mejor.

Por otra parte, ser sinceros en esto y decir lo que nos ha molestado, nos ayuda a establecer límites. Efectivamente, establecer nuestros límites, sólo podemos hacerlo nosotros mismos, olvídate, los demás no son adivinos, no van a saber lo que nos molesta o lo que no, si no se lo hacemos saber. Por lo tanto, poner el límite expresándolo, le dirá a la otra persona, de manera muy clara, hasta dónde puede llegar.

Decir lo que nos ha molestado, consigue reforzar nuestra autoestima. Refuerza la autoestima porque estaremos evitando todo aquello que nos incomoda. Y eso no es ni más ni menos que pensar en nosotros, y en nuestro bienestar.

No atacar al otro

Lo que hacemos la mayoría de nosotros con más frecuencia es comunicarle a esa persona lo que ha hecho mal. O mejor dicho; lo que nosotros entendemos que ha hecho mal, y por lo que estamos molestos.

Así por ejemplo podemos decir cosas como, “hoy no me has llamado en todo el día, si no te llamo yo…”, “te envié un mensaje por la mañana y aún no me lo has contestado”, o “te estoy hablando y no dejas de mirar al ordenador, no me escuchas!”

Es probable que cosas como éstas las hayamos dicho todos en algún momento. Lo que conseguimos expresándonos de esta forma es que por una parte la otra persona se sienta atacada; con lo que seguramente se defenderá y eso lo hará rebatiendo lo que tú le dices, y enfadándose casi con toda seguridad. Por otra parte podría decirte que lo que dices no es verdad; argumentando que es una percepción tuya que no es cierta.

Si conseguimos que la otra persona se enfade, entonces ya la hemos liado; porque ya no estaremos molestos nosotros solos, además el otro también lo estará. Mala manera de arreglar un conflicto.

Como comunicar las molestias

Entonces… ¿cuál es la mejor forma de comunicarle a alguien que algo nos ha molestado? La mejor forma es hablar de ti y no de él/ella. Decirle cómo te sientes tú cuando hace o no hace algunas cosas en concreto.

Así, en los ejemplos anteriores, podríamos decir, “siento que no te preocupas por mi si no me llamas en todo el día”, “tengo la sensación de que no te importa lo que te escribo si no me contestas los mensajes”, o bien “me da la impresión de que no me escuchas cuando te hablo”

Seguidamente, puedes decirle de qué manera podría comportarse para que tú no te sientas mal; o para no malinterpretar su conducta. Si lo decimos de esta manera, la otra persona no puede sentirse atacada; y tampoco puede decirnos que eso no es cierto. Porque de quien estamos hablando es de nosotros mismos.

Lo más que puede hacer el otro es explicarnos por qué lo ha hecho; lo más probable es que exista un motivo razonable. Y a partir de ahí, se haga más consciente de qué cosas nos incomodan. En realidad, estamos diciendo lo mismo; pero de manera que la otra persona no sienta que se le está atacando. Siempre será más fácil negociar así.

No te tragues tus molestias

Por descontado: decir a alguien cuáles son las cosas que nos molestan pudiese lograr que esa persona haga lo posible para que no se repita. Desde luego; si es una persona cercana a ti, si es alguien que te tiene cariño como mínimo, hará lo posible para no incomodarte. O bien negociará contigo de qué manera actuar; para que ninguno de los dos se sienta molesto.

Recuerda que, expresar a alguien lo que te molesta, es tu derecho. Pero, recuerda también que, tu libertad termina donde empieza la de la otra persona.

Si todo esto no te ha parecido suficiente como para convencerte de la necesidad de expresar tus molestias, te diré más. Si decides tragar con una, y luego con otra, y más tarde con otra más sin decir nada, estarás sin ninguna duda faltándote el respeto a ti mismo. Y ya lo hemos dicho alguna vez; nadie te respetará si tú no lo haces primero.

Además de todo lo anterior, decir en cada momento lo que nos ha molestado, evita que tengamos que tragar. Porque cuando has tragado y acumulado mucho, ya no dices las cosas de manera adecuada; sino que puedes explotar y decir cosas inapropiadas.

Con todo esto, pienso que la conclusión está muy clara. Si nos molesta algo, es conveniente hacerlo saber. Eso si; en el momento en que ocurre y de la forma adecuada. Y sin olvidar los derechos que tiene la otra persona.

 

Rosa Armas.

Colegiada T-1670

Cómo decirle a alguien que algo te ha molestado
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